Entre lo gótico y lo humanista
Dos proyectos, dos épocas y dos formas completamente distintas de entender el espacio y la línea. Aquí comparto mi experimentación en la clase de tipografía, un viaje práctico que va desde la rigidez y el drama de la caligrafía gótica hasta la fluidez orgánica y legible del estilo humanista.
1. GÓTICO
El primer trabajo es con la letra gótica, un estilo extremadamente geométrico, denso y compacto. Al tener un espaciado casi inexistente entre palabras, el texto se convierte en un bloque rotundo y con mucha fuerza visual.
Para el texto, elegí un fragmento de «Siempre sale el sol», de Vreno yg. Me pareció un contraste increíble esconder un mensaje tan optimista y actual dentro de una estructura que parece sacada de un manuscrito antiguo.
Visualmente, opté por escribir el cuerpo en tinta roja para darle un toque único. Coroné la composición con una gran letra capitular iluminada en azul y detalles dorados, logrando esa estética de códice medieval que buscaba.
2. HUMANISTA
Pasamos al extremo opuesto con la tipografía humanista, un estilo renacentista de formas redondeadas. Al contrario que la gótica, sus espacios amplios la hacen muy fluida y fácil de leer.
Para el texto, elegí un fragmento de «Guapa de Cara», de Cano y Rvfv, creando un contraste genial al llevar música urbana a un formato caligráfico clásico.
Visualmente, el texto negro combina con la inicial capitular roja. Completé la lámina con un marco ornamental vegetal para recrear el equilibrio de los primeros libros impresos del siglo XV.